¿Es peligrosa la terapia regresiva?
Respuesta corta: no, no es peligrosa. Pero sí es una experiencia que se siente.
Es la pregunta que más me llega antes de una primera sesión, y me gusta que me la hagan: significa que te tomas en serio lo que vas a hacer. Debajo está todo lo que suelo responder por teléfono cuando alguien me la hace.
¿Qué se siente en una regresión?
Se siente emoción, y a veces mucha. La escena que aparece suele traer consigo lo que llevaba guardado: pena, miedo, rabia, ternura, alivio. Llorar en una sesión es lo habitual, no la excepción, y no hay ninguna prisa por que dejes de hacerlo.
Después, cansancio agradable o ligereza. Hay quien sale como después de una caminata larga y quien sale flotando. Las dos cosas son normales. Es frecuente dormir más esa noche y notar que algo sigue colocándose durante los días siguientes.
Y alguna sorpresa. Vienes por lo que se repite en tus relaciones y aparece una escena que no esperabas. La memoria emocional no se ordena por temas: trae lo que está listo para salir.
Nada de esto duele de la forma en que la gente teme. Se parece más a abrir un cajón que llevaba años cerrado que a volver a caerse.
¿Puede hacerme daño?
No, y la razón está en cómo está montada la sesión. Lo que hace daño no es mirar atrás: es mirar atrás con prisa, con alguien sugiriéndote qué ver, y salir de ahí sin que nadie recoja lo que se ha movido. Nada de eso pasa aquí.
No hay prisa. Mis sesiones no duran «una hora»: duran lo que necesitan, a partir de hora y media. No abro nada que no dé tiempo a cerrar, y cerrar bien es parte del trabajo, no el final del reloj.
Tú llevas el timón. No es hipnosis: estás consciente todo el rato, recuerdas todo y puedes parar con solo abrir los ojos.
No sugiero ni interpreto por ti. No te digo qué vas a ver ni qué significa lo que has visto. Pregunto y espero. Lo que aparece lo trae tu memoria, no mi voz, y el sentido se lo das tú. Es una de las razones por las que en la Terapia de Patrones Inconscientes trabajo sin hipnosis.
No convertimos una escena en un juicio. Trabajamos qué emoción quedó ahí atrapada y cómo sigue funcionando hoy, no quién tuvo la culpa de qué. Esto no sirve para «descubrir» lo que hizo alguien de tu familia, y salir de una sesión con una acusación bajo el brazo no ayuda a nadie.
Y el acompañamiento no termina cuando cuelgas o sales por la puerta. Si en los días siguientes algo se remueve más de lo que esperabas, me escribes.
¿Hace falta creer en las vidas pasadas?
No hace falta creer en nada. Y esta es probablemente la pregunta que más me alegra responder.
Yo trabajo desde mi propio sistema de creencias personal, y no lo escondo: creo en lo que acompaño. Pero tu sistema de creencias es tuyo, y no tiene por qué parecerse al mío para que esto te sirva. Lo que aparece en una regresión puedes vivirlo como una vida anterior o como una imagen que tu mente construye para contarte algo que no sabía decirte de otro modo. Las dos lecturas caben en mi consulta, y ninguna de las dos cambia el trabajo.
He acompañado a personas convencidas y a personas profundamente escépticas. El recorrido es el mismo: llegar al origen de lo que hoy te pesa y aflojarlo.
¿Funciona?
No es un tratamiento médico y no pretende serlo. No soy sanitaria, no diagnostico y no curo enfermedades; mi trabajo es el acompañamiento emocional, en la línea del Dr. José Luis Cabouli.
Lo que puedo contarte es lo que veo en consulta, en Málaga y online: personas que dejan de repetir algo que llevaban repitiendo media vida, o que entran en una relación nueva sin el miedo con el que entraban en todas las anteriores. Qué nombre le pongas a la escena que destrabó eso es cosa tuya. Que algo se afloje se nota igual.
Garantías no te puedo dar ninguna, y quien te las dé miente.
¿A quién no le conviene?
Prefiero decírtelo antes que cobrarte una sesión que no te va a servir:
- Si estás pasando un momento crítico o tienes pensamientos de hacerte daño. Eso necesita otra ayuda, sanitaria y ahora, y quiero que la tengas.
- Si tienes un diagnóstico o estás en tratamiento. No soy psicóloga ni médica, y esto no sustituye a tu profesional ni a tu medicación. Puede convivir perfectamente con ello, pero se habla antes con quien te lleva.
- Si esperas un diagnóstico o una cura. No es lo que hago. Lo mío es acompañarte a mirar dónde empezó algo, no ponerle una etiqueta ni prometerte que desaparezca.
- Si vienes porque te ha traído otra persona. Sin ganas propias, esto no se sostiene.
Si tu caso es alguno de estos, te lo diré en la primera llamada y no habrá sesión.
¿Qué puedo esperar, con los pies en el suelo?
No sé cuántas sesiones vas a necesitar; hay quien nota un cambio grande a la primera y quien lo va viendo con calma a lo largo de varias. Tampoco puedo saber de antemano qué escena va a traer tu memoria.
Lo que sí te aseguro es que nadie te va a empujar y que saldrás de la sesión sabiendo exactamente qué ha pasado. El precio y la duración los tienes claros desde el principio, sin sorpresas, en precios, y funciona igual en consulta y online.
Si has llegado hasta aquí, es que la pregunta te importaba. Cuéntamela en la llamada de valoración gratuita: veinte minutos, sin compromiso, para que me cuentes tu caso y salgas de dudas.